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Novedades desde Senegal

Trabajador en la salina de Lac Rose

Hola a todos, ¿qué tal va el invierno? El nuestro bien, aunque algunos días se pasa, hemos estado en el delta del Saloum una semanita y no conseguimos bajar de los 33º... Pero bueno, primero voy a poneros al día y luego ya pasaré al capítulo de la envidia.

Zarpamos de Cabo Verde el 13 de noviembre, rumbo a Dakar (320 millas) a donde llegamos el 15 a media noche.

Apenas abandonamos en abrigo de la bahía comenzamos a ser zarandeados de izquierda a derecha viendo cómo volaban por el aire todos los objetos que no habían quedado perfectamente estibados antes de nuestra partida, y que tras estrellarse con estrépito contra los mamparos rodaban por el suelo. -Empezamos bien- pensé.

El fantasma del mareo se cierne de nuevo sobre mí, le pido a Fran que me pase rápido el ya tristemente famoso "cubo azul". ¿Va a ser éste mi inseparable compañero de navegación?. Un poco más tarde mi piel mutó del verde oliva al cera pálido, lo peor había pasado aunque por poco tiempo. No se si daba más vueltas mi cabeza o mi estómago, pero lo cierto es que no estaban dispuestos a ponerse de acuerdo y rodé de nuevo por un abismo de arcadas sin fin.

navegando a dakar

Observaba al Capi desde mi inutilidad -No puede ser que no se maree ni un poquitín- me decía yo en la frontera de la envidia, y secretamente maldecía su suerte. No tengo ni idea de cómo se las ingenió durante los días de travesía, ni me importaba, todo mi sufrimiento era culpa suya, -¡Que se las arregle como pueda!-. Yo sólo deseaba estar en cualquier lugar que no fuese aquel.

Este país tiene realmente mucho encanto, es sucio y caótico pero eso ya nos lo imaginábamos, los parajes son preciosos y los contrastes permanentes, del mar al desierto, salinas para quedarse boquiabierto, aldeas remotas y gentes que viven en chozas, playas interminables… Es un pueblo triste, y razones no les faltan, luchadores en general pero estremadamente lentos, y los que no se resignan huyen del humo para toparse con el fuego en el Estrecho. En los pueblos de la costa no les falta un pescadito que llevarse a la boca, pero en el interior y en las ciudades lo tienen mucho más difícil.

Dakar

La nube de vendedores ambulantes que te acosa permanentemente resulta agotadora, intentan venderte lo que sea, desde el periódico de hace tres días hasta unas gafas graduadas pasando por una plancha, un souvenir o un par de zapatos usados; el regateo es constante y de todas todas te están timando… En fin, nos sobra tiempo y de paso practico francés así que no pasa nada.

Un día incluso nos propusieron un dormitorio completo, sí sí, como os lo cuento. Asediados por el anárquico tráfico del centro de la ciudad, dos tipos se paseaban por el medio de la calzada intentando vender su mercancía, uno llevaba una cama sobre la cabeza, y el otro dos mesillas bajo los brazos. Pena de cámara de fotos!!

dakar bussenegal cena

Hemos visitado sitios extraordinarios en los alrededores de Dakar. También asistimos a actos protocolarios como una recepción en la residencia del embajador francés (¡¡vaya casita!!) que nos obsequió, como no podía ser de otra forma, con champagne de su tierra. Y una cena típica senegalesa cortesía de la Concejalía de Turismo de Dakar.

Ile Gorée

Durante tres siglos el país fue azotado por la práctica del esclavismo y privado de su sana y joven población que desde aquí partía "enlatada" en un viaje sin retorno hacia Europa y América. La isla de Gorée era uno de esos centros de concentración, la primera Casa de Esclavos fue construida por los portugueses en 1536 y todos los negros capturados por el territorio nacional eran recluidos y hacinados en sus húmedas celdas a la espera del barco que los llevaría a su triste destino. Hoy la isla es un lugar de obligada visita, está catalogada como Patrimonio de la Humanidad (1978) y la mantienen cuidada e impecable. En su día fue telón de fondo del rodaje de "Los cañones de Navarone", algo que les llena de orgullo. Todos los turistas deben ir obligatoriamente acompañados de un guía, y nosotros quisimos invitar al nuestro a tomar algo al terminar el recorrido; como nos había dicho que era musulmán le ofrecimos una coca-cola pero muy amablemente nos explicó que podía tomar cerveza porque él era musulmán de izquierdas.

goree casa esclavosgoree 1
goree tendalgoree tipico vecino

Lac Rose

Para nuestra visita a esta salina hemos contratado, junto con otra pareja del rally (Jean Marc y Patricia), a un taxista que se comprometía a llevarnos, esperarnos y traernos de regreso a Dakar. Para ser justos habría que hablar de una "tartera" más que de un taxi, y no tanto por sus años de servicio -que a buen seguro eran muchos- como por su avanzado estado de descomposición. Para contar el número de abolladuras harían falta varios días, los oxidados y puntiagudos muelles que atravesaban los asientos se dejaban ver y sentir sin ningún pudor, las ventanillas no cerraban y aquella que lo hacía fue para no volver a abrirse, y por suerte las grietas del parabrisas sumadas a la capa de mugre que lo cubría nos impedía ver la carretera por la que botábamos peligrosamente al borde de nuestro  "último destino". Lo más gracioso fue que una vez que por fin llegamos, el chofer pretendía extorsionarnos, y si no aceptábamos pagarle más de lo acordado se marchaba y nos dejaba allí. -Pues vete- le dijimos. -Malo será...-. Y ahí empezó nuestra mala costumbre de tomar decisiones arriesgadas apostillando el dichoso"malo será". No me enrollo más, la solución para el camino de regreso fue fácil y más barata, aunque no por ello en un vehículo mejor.

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El Lago Rosa debe su nombre a los rosados destellos que proyecta según cómo incida la luz sobre su superficie con la bajamar. Se trata de una enorme salina en la que trabajan y viven cientos de personas en una improvisada aldea, o más bien un campamento de chabolas de palma y hojalata. Las enormes dunas que lo rodean desembocan en una interminable playa y son escenario cada año de la última etapa del famoso rally París-Dakar.

Reserva de Bandia

Esta gran Reserva de animales salvajes está ubicada a escasos 70km de Dakar (lo que aquí significa mínimo dos horas de coche). No podemos decir que sea grandiosa pero te permite un acercamiento directo a muchos ejemplares de la fauna salvaje del Africa continental (excepto leones, tigres y algún otro gran depredador ya que no disponen de las hectáreas necesarias para la convivencia), pudimos contemplar en total libertad jirafas, rinocerontes, búfalos, antílopes, cocodrilos… así como otras especies más comunes como los monos, tortugas, y avestruces, por ejemplo. Había también aves y pájaros de todos los colores y tamaños. Pero el REY de esta reserva no es un animal, sino el famoso BAOBAB o árbol botella muy común en la zona pero ciertamente novedoso para nosotros, alcanzan fácilmente los 25-30mt de altura y hemos podido comprobar que aquí no los arrancan como hacía el Principito ante el temor a que destruyeran su asteroide.

jirafas en Bandía
rinoceronteavestrucesBandia

Saloum

La llegada al delta del Saloum es de una belleza única, todo manglar y baobabs. Ni puerto ni aeropuerto, ni coches ni teléfonos. El estuario es un laberinto de islas en las que se instalan durante la temporada seca pescadores nómadas que trabajan duro. Todos los poblados son fáciles de localizar, si hay mezquita hay vida, si huele a "peixe" hay un secadero. Pescan y secan al sol sus capturas para dirigirse luego al interior del país y venderlas. También comercializan la grasa del pescado que recogen en unos tarros instalados bajo las plataformas de secado. Toda la familia se traslada con la llegada de las primeras lluvias, sus contadas posesiones son fáciles de transportar, de los niños y la escasa comida se encargan las mujeres que meten en su inseparable tina un poco de grano y alguna lata, se echan al más pequeño a la espalda, y a caminar. Son más afortunados que la mayoría y les da para ir tirando, aunque llevan la tristeza grabada en sus rostros.

mazando millosaloum pecadores

En estos días hicimos toda clase de turistadas junto con las tripulaciones de otros tres barcos: alquilamos una gran piragua para recorrer los manglares  plagados de aves, cangrejos y peces de distintas especies. Lo que más me llamó la atención fueron las ostras que viven cual mejillones de batea colgadas de las raices de los manglares, sus destellos plateados contrastan con el rojizo fangoso predominante. Visitamos aldeas en las que nos mostraron sus "sofisticados" métodos de trabajo, el secado de pescado consiste en extenderlo sobre una rejilla o red y de vez en cuando (cuando está plagado de moscas) darle la vuelta, y así durante 10 o 12 días. El vareo del arroz a puro golpe, probamos con unas mujeres que lo estaban haciendo y nos preguntábamos cómo no se romperán la espalda, y aún encima con los niños a cuestas y a más de 30º todo el día al sol. Y es que hay otras vidas.

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De vuelta en Dakar una semana después debemos llenar la despensa antes de emprender la que para mí será la 1ª GRAN TRAVESÍA, el cruce del Océano Atlántico. El Capi no quiere ni oír hablar de volver al Mercado del Carmel ante la descorazonadora perspectiva de tener que pasáramos la mañana regateando por cada pieza de fruta. -Vamos al supermercado, por mucho que gastemos me parecerá bien invertido- 

Dispuestos ya a levar el ancla llamé a mis papis que por supuesto se alegraron mucho, pero no creo que logren entender lo que este momento significa para mí.

Próximas noticias desde el Nuevo Mundo.

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Publicado en 2005 España – Senegal
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