Continuamos nuestro periplo por aguas indonesias, con 55.000km de costa en tan sólo tres meses hemos navegado 7 mares, en los cuatro primeros - mar de Arafura, mar de Timor, mar de Banda y mar de Flores- que podríamos encuadrar en el Océano del Plástico (lo tiran todo, eso sí, con la bolsa bien atadita no se vaya a salir la basura) hemos aprovechado el viento y avanzando como es debido. El mar de Bali, el de Java y el de la China Meridional han confirmado su reputación de aguas ecuatoriales y nos hemos convertido, como dice el Capi, en "Los Camioneros del Mar", motor, motor y más motor durante 700 millas (y lo que nos queda).



Al margen de este inconveniente, pequeño para mí y descomunal para el Alto Mando, seguimos disfrutando de cada momento en este país y de la diversidad cultural y paisajística que nos ofrece. Puedo aseguraros que la fama de peligroso es injusta e injustificada, y pasear por sus calles o hacer una caminata por sus campos, uno de los más gratos placeres. Es facilisimo comunicarse con ellos y les alegra ver caras nuevas por la zona, en algunos lugares donde la presencia de blancos es anecdótica, se acercan con el mayor de los respetos para tocarte la piel.
El agua es el eje sus vidas pero también de muchas muertes, la tala excesiva tanto para la venta de madera como para ampliar zonas de cultivo favorece las destructivas inundaciones de la estación monzónica, la falta de alcantarillado provoca también con las lluvias epidemias de fiebre tifoidea, y las descontroladas industrias vierten toneladas de aguas tóxicas cada año a los ríos en los que se lavan y hacen coladas y vajilla.
Disfrutan por fin de un período de calma que está ayudando a impulsar esta jovencísima democracia que a todos interesa. Sus problemas no son raciales ya que casi todos tienen ascendencia malaya pero la fuerte implantación del Islam (es ya la nación musulmana más poblada del mundo) ha generado graves y prolongados enfrentamientos con las creencias tradicionales, minoritarias hoy en día, y obligadas incluso a "reciclarse" -como fue el caso del hinduismo- para poder seguir existiendo, ya que las religiones oficiales tienen que estar basadas en la adoración a un único dios.
Bali



Estamos en la famosa Bali y los sentimientos son encontrados, el primero y más fuerte es de decepción, en la costa norte y sobre todo en la Sur donde el "turismo de alpargata" ha proliferado convirtiéndose en un Benidorm más de los tantísimos que invaden ya el planeta. Huyendo de esta vorágine de comida rápida yanki y playas con parking optamos por el interior y el Este, y nos reconciliamos poco a poco con la isla. Las encharcadas plantaciones de arroz repartidas en armoniosos bancales trepan por los valles estimulando esa serenidad propia del mar que estas playas ya no pueden ofrecer. El contacto con la tierra es íntimo y estrecho, se percibe un vínculo de dependencia mutua establecido muchas generaciones atrás.
Estas mujeres realizan una tarea extenuante, se pasan de sol a sol con el espinazo doblado, acarreando fardos sobre sus cabezas, o vareando arroz con un palo, y todo ello en una embriagadora espiral de complacencia y buen humor ¿Cómo puede ser que no les falte nunca la sonrisa?.

Alrededor del año 700 a.C. la técnica de cultivo de arroz estaba totalmente desarrollada

En la isla de Lombok el tabaco comparte protagonismo con el arroz y el café. Toda su producción es para Malboro.
Nos alojamos en un hotel de "las Mil y una noches" (50€ c/desayuno) con camareros haciendo reverencias por todas partes y seísmo incluido por la mañana antes de levantarse, duró tres o cuatro minutos, un gran rugido precedió al temblor del bungalow y de todo lo que en él había. Me hizo gracia en el momento -nunca había vivido algo así- pero ahora, conociendo las dramáticas consecuencias del terremoto de Sumatra, me avergüenzo de mi estupidez. Cientos de vidas perdidas, miles de sonrisas truncadas, y montones de familias obligadas a empezar de cero una vez más. ¡Gracias Alá!.



Esperamos a Inés y Santi que embarcarán el 25, aún nos quedan unos días, ¿qué hacer?.
- Primero: un cursito de cocina indonesia, Gado-gado, Nasi goren, Telor tingkih ó Uraban salen de mi wok como si no hubiera hecho otra cosa en toda mi vida ¡Esto está chupao!.
- Segundo: jornada Spa, alguien me dijo que la gente viaja a Bali sólo para eso, el Capi también se apunta: 2h de masaje balinés, tratamiento de exfoliación, baño aromático, manicura y pedicura (24 €/persona). ¡Como nuevos!.
- Tercero: asistimos a una representación de danza balinesa aderezada por un grupo de gamelan. Son bailes extremadamente gestuales, con grandes dosis de teatralidad y todos ellos recrean la historia de alguna desdichada princesa. ¡Pero con final feliz!.


Baween
En mi antigua vida de urbanita cuando salía de casa sin rumbo fijo lo más probable era que terminara en el cine o tomando cañas con algún amigo, ahora cada vez resulta más difícil prever cómo transcurrirán las cosas…Fondeamos en la pequeña isla de Baween, 130 millas al norte de Bali, el paisaje está salpicado de barquitas de pesca tradicionales muy cuidaditas y bien pintadas. Desembarcamos con la sana intención de dar un paseíto, indumentaria de tripulación recién llegada, ambiente abrasador y pegajoso - dejaremos la ducha para después. Y así, de esta guisa, nos hacemos una caminata al sol y sombra de tres o cuatro km, llegamos al pueblo, compramos agua caliente y nos sentamos a recuperar el aliento. Una risueña local se acerca a charlar, chapurrea un poquito de inglés (como nosotros), una vez hechas las presentaciones y superado el test estándar -cómo te llamas, de dónde eres, cómo llegaste aquí, bla bla bla-, nos invita a su casa y nos sirve una fanta de fresa en el salón convertido en peluquería. Buena comercial. Me corto el pelo.
- En seco.
- Sin lavar ni antes ni después.
- Pago 10.000 rupias (1$).
Bueno, el resultado no es malo. Seguimos nuestro camino y antes de terminar la calle nos encontramos con que somos los invitados de honor de una boda. ¡Qué vergüenza! con la pinta que tenemos (menos mal que he ido a la pelu je je). Fotos con los novios, perolas de comida por todos lados y regalo conmemorativo para las chicas, una bolsita rosa con lazo conteniendo un envase de aceite para freír, suponemos que es un símbolo para que en el nuevo hogar nunca falte de comer. Los chicos reciben un racimo de bananas, creemos en este caso que es debido a la camiseta que lleva Santi.




Inducidos por la posibilidad de visitar los pelirrojos orangutanes del parque Tanjung Puting ponemos rumbo a Kalimatán (la parte indonesia de la isla de Borneo) pero las desproporcionadas tarifas de "asalto al turista que ha venido hasta aquí sólo para esto" nos disuaden rápidamente. Ya los veremos en el zoo de Singapur donde viven libres en una gran reserva. Y si no tampoco pasa nada, que de monos está el mundo lleno.
Aquí se desembarcan nuestros amigos para continuar sus vacaciones por tierra, nos reencontraremos unos días en Malasia antes de que regresen a España.
Ni conjuros ni sortilegios consiguen convocar al viento que hace oídos sordos a nuestras llamadas piadosas al principio y suplicantes después. Es medianoche de nuestro tercer día de navegación cuando llegamos al Ecuador, Fran duerme mientras yo hago mi guardia, según la tradición debería tomarme una copa y ofrecerle otra a Neptuno pero me salto el primer paso -si conduces no bebas- y vierto la que corresponde al Dios del Mar. Debemos hacer la salida del país en la última isla indonesia, que está a tan sólo 20 millas de Singapur. Aquí la influencia del hermano rico se deja sentir, no hay fondeo así que estamos obligados a entrar el la Marina-Resort que hay a pie de playa, tiene un bonito restaurante todo blanco abierto a la piscina y aireado por un puñado de silenciosos ventiladores, nos traen la carta y menuda sorpresa al leer la Sugerencia del Chef: "Lacón con Grelos" , no salgo de mi asombro y cuando me dispongo a pedir…-¡Coño, la alarma de radar!-. Ha detectado un mercante a 16 millas, debo estar atenta, se acabó el soñar.
Espero que por ahí todos tengáis felices sueños. Miles de besos, Eva y Fran
























